Tardes… … tardes perpetuas, porque me atormentáis, donde esta mi alegría de diario, porque me arrebatáis todo, ¿acaso lo perdí hace tiempo?
Hoy parece que empiezo la tarde bien, o eso creo, mi animosidad de por la mañana, creo que se extenderá un poquito más, hoy estuvo bien si no fuese por mis problemas de salud, una risa, unos amigos entregados, pero esos momentos no son perennes y vuelve la tarde, esa en la que no dejas de pensar, el por qué, el cómo, él cuando… la cabeza se te llena de pensamientos que no llevan a ningún lado, solo hacerte daño, no sabes que hacer y miras al techo, te imaginas figuras por el gotéele, ahí veo una cara, un rostro, alguien que me resulta familiar, pasa el tiempo entre dudas , no han sido un par de minutos, y me han parecido horas, y la tarde solo acaba de empezar, busco soluciones, pero no las encuentro, miro por la ventana, no esa no es la solución, la vida vale mucho y no hay que desperdiciarla, pero es tan sutil, en las tardes interminables día tras día.
Necesito una luz, algo a que aferrarme , una mano cálida, que me alivie, deambulo por el pasillo, mirando habitaciones, una y otra vez, pero no encuentro nada, enciendo la tele, estúpida caja tonta donde estas que no me llenas ni un rato, porque no me ofreces unos momentos de olvido.
Nada de vuelta a mi habitación miro el techo me quedo inmóvil, tanto que veo destellos de luz, bailando encima mía, “o dulces lucecillas, porque no me lleváis a bailar con vosotros entre destello y destello”, pero en ese momento desaparecen.
Miro el móvil, pero no aparece nada, siempre en el bolsillo, esperando una palabra cálida que vuelva a dar vida a mi triste corazón, que se enfría por cada momento sin remedio, me quedo mirándolo, miro todo lo que tengo, lo más ínfimo, ¿mensajes? No están vacios, mi desesperación me llevo a borrarlos porque no quería hacerme daño reviviendo viejos y bonitos recuerdos en aquellos días tan felices, que eran tan cercanos a día de hoy, pero que me parece como si fuera hace años.
Tarde no acabes conmigo, dame un motivo para seguir vibrando en tus horas, minutos y segundos. Me dirijo al ordenador, me siento delante y me quedo mirando el escritorio, no tengo fuerzas para nada, donde se me han quedado, ¿tan miserable soy? No tengo fuerzas ni para echar mano a un juego, no me apetece nada, solo que acabe el día y empiece mañana otro de nuevo, esperando algo que me cambie mi futuro inminente, gracias a dios llega de aquí a unas horas la noche y dormiré, es extraño es lo que mas hago estos días, supongo que quiero pensar que algún día me levantare de esta pesadilla y veré que esta todo como aquel día en el que todo iba bien, quiero volver a ser ese dichoso y afortunado personaje que se alegraba de lo mas ínfimo, y no el infeliz e inútil que me siento ahora.

Tarde no me ahogues en mis penas y dame tregua, tú y yo hemos pasado buenos momentos.
Tags: Artaios quiere un amor
3 comments so far
Leave a reply