Mi corazón palpita a un ritmo desconocido, no sé porque, este es apagado, aunque sigue latiendo. Ya no es el mismo, este que tengo ahora se ahoga en cuestión de segundos, aunque el sol lo estimule. Necesita de un estimulo grande cada vez que vuelvo en mi después de un sueño, hoy no lo encuentro, tal vez mañana, así ando día tras día, engañándolo, pues solo lo lleno de falsas esperanzas, no sé cuánto tardará, solo espero que no me abandone, porque lo necesito tanto como él a mí.
Qué será de mi cuando mi corazón se convierta en un autómata del sistema, seguiré como un robot la vida y me aré insensible para cualquier cosa, ya no me pondré a contemplar las estrellas por el balcón, pues mis ilusiones las abre perdido, ya no me pararé a escuchar al gorrión, pues una maquina carece de sentimientos y esos sentimientos brotan del corazón.
No quiero caer en eso, necesito un destello en el fondo del camino, pero no deseo que sea el del fin de mi vida, aquel famoso túnel que vemos cuando dejamos a todo ser querido sin vuelta atrás. Necesito volver a verme bien, esta amargura, me está recogiendo en sus brazos y quiero que me suelte, quiero volar. Busco unas alas que me liberen de este corazón oprimido, y me lleven a cualquier parte donde pueda tener un atisbo de felicidad.
By Artaios
